Yo trabajo en…

Una pregunta muy común entre los estudiantes de intercambio es: “¿Vale la pena todo este sacrificio?” Trabajar en un subempleo, sentir que le faltan sus amigos y la familia, a veces tener que adaptarse a un cambio radical en el clima (demasiado frío), tener que vivir en un piso compartido para reducir los costos, etc.

Este sentimiento tiene mayor énfasis en caso de dificultad durante la estancia en el país extranjero;

la primera reacción es el deseo de regresar al país de origen.

Estos sentimientos son parte del proceso de cambio y el choque cultural es un proceso de ajuste a la

experiencia en una nueva cultura, que se caracteriza en varias etapas:

FASE 1

Al principio se comprueba una sensación de euforia “Fase Turista” cuando se toman varias fotos y se es muy feliz con el cambio.

FASE 2

Algunos elementos de la nueva cultura empiezan a ser incómodos y no son tan encantadores. La percepción de las diferencias culturales adquiere mayor proporción y las opiniones personales, del mismo modo, son más estrictas y negativas sobre la cultura local.

FASE 3

Este es el principio del aprendizaje y la adaptación al cambio. Durante este período, se empiezan a aceptar las peculiaridades locales y aceptar sus sentimientos negativos.

Aquí surge la búsqueda de nuevas maneras de manejar mejor la situación.

En la mayoría de los casos es inevitable el paso por las fases mencionadas, para aliviar el peso de las mismas se pueden poner en práctica algunas actitudes que ayudarán a lidiar mejor con el proceso de adaptación.

Ser curioso: probar la comida local, aprender sobre nuevas culturas, hábitos y deportes típicos.

Aproximarse a gente que conoce la cultura local y que pueda servir de guía.

Evitar personas que se quejan o que son negativas.

Cultivar relaciones saludables, sin temor a cortar esas personas que no contribuyen en el momento actual.

Respetar a la gente o sitio cultural, evitando las críticas, las comparaciones entre países o culturas.

Aceptar las diferencias con naturalidad.

Entablar contacto y conversar con la gente nativa y de otras nacionalidades para poder practicar el idioma local.

De esa forma, habrá mayores oportunidades de participar en el medio ambiente y la cultura local.

Aceptar que la tristeza que se siente a veces es natural, la diferencia está en la actitud tomada ante ese

sentimiento. Tratar de hacer algo cuando se está desanimado, no esperar a sentirse mejor, es necesario

actuar en este momento.

Invierta tiempo y dinero en conocer lugares nuevos y obtener nuevas experiencias, más que en bienes

tesoro para toda la vida.

Mantener una postura positiva genera sentimientos y actitudes más eficaces. Si te encuentras pensando

negativamente, acordarse de otras situaciones en las que has aprendido con éxito un nuevo comportamiento.

Estar abiertos a eventos no planificados. Hay muchas cosas buenas que pueden venir de lugares o de personas que uno no esperaba.

Estipular metas realistas para el aprendizaje del nuevo idioma o de la nueva competencia, respetando los propios límites y evitar la comparación con los demás. Todo el mundo aprende de manera

diferente. Su estado emocional influye en su aprendizaje, por lo que es importante mantener la auto-motivación.

 

Cuidar del bienestar físico:

  • Cuidado con la alimentación
  • Por falta de tiempo y/o dinero durante el intercambio muchas personas comen en restaurantes de comidas rápidas, generando un sinfín de disturbios en la salud.

Tener en cuenta que los alimentos saludables como frutas y verduras ayudan para una buena nutrición

que repercutirá en el bienestar físico y emocional.

2) Identificar lo que es el hambre y la “gula” para la ansiedad o cualquier otro estado emocional natural

de un intercambio.

3) Practicar actividades físicas.

Este es un componente esencial del bienestar y para prevenir el aumento de peso. Considerar la posibilidad de hacer algún tipo de deporte, paseo, clase de baile o en el gimnasio es fundamental para una buena oxigenación cerebral.

Y sin ninguna duda, disfrutar cada minuto de su intercambio intensamente.

 

Por Silvana Sapyras Byrne,

Psicólogo Intercultural , Miembro de la Sociedad Psicológica de Irlanda.

Sirve a los pacientes de diferentes nacionalidades en su oficina en el centro de Dublín y Skype, la realización de sesiones en portugués, español e Inglés . Email: ssapyras@gmail.com . Móvil: + 353 863429003